Hablaré un poco de Cati Filipe. No sé mucho de ella. Sólo sé que trabaja con T., y que cuidó a las crías de una tórtola, hasta que fueron capaces de volar. Cuando escuché esta historia recordé una frase de Julio Cortázar: "No pregunto por las glorias ni las nieves, quiero saber dónde se van juntando las golondrinas muertas". ¿Qué clase de persona hace lo que hizo Cati Filipe? Al medio día, a la hora de la comida en la oficina, regresaba a su casa, alimentaba a las pequeñas aves huérfanas y volvía al trabajo. Cuando yo era niño, en una kermés de la escuela, me gané, en una rifa, un pollo. Amarillo y asustado. Llevé al pollo a casa en una caja de cartón con hoyos en la tapa para que pudiera respirar. Ahora que lo pienso, no sé para qué quería yo ese montoncito de huesos cubierto de plumas amarillas. Lo más probable es que terminaría convertido en una gallina o un gallo. Eso, si no moría en los próximos días, puesto que los pollitos de kermés siempre duran muy poco. Para qué quería a un animalito que era incapáz de responderme. El pollo nunca sabría quién era yo. Yo nunca significaría nada para él. O, peor aún, ¿para qué quería algo que estaba a punto de morir? Y así fue: el pollito murió a los pocos días. Pero dudo que a Cati Filipe le haya importado eso. Cati Filipe sabía, de antemano, que esos pajaritos, tan pronto estuvieran fuertes y fueran capaces de mover las alas volarían. Se perderían en la línea del horizonte o detrás de los tejados de su casa y no volvería a verlos jamás. Así que, desde que los encontró solos y huérfanos, quizá en un nido que había caído de un árbol, decidió desprenderse de ellos. Es así, me parece, la actitud que se deberíamos de tener con todos los seres humanos que conocemos. Deberíamos de desprendernos de ellos desde el día que los conocemos. Pero no es sólo el acto del desprendimiento lo que admiro de Cati. Es también su amor y su entrega a esos seres indefensos y frágiles y vulnerables que, sin Cati, seguramente habrían muerto. Lo que hizo Cati, al final de cuentas, fue aferrarse a la vida. Porque si esos animalitos sobrevivían Cati habría tenido un triunfo sobre la sobre la muerte y la desgracia, y la fatalidad. Dar sin esperar nada a cambio es lo más difícil del mundo. Yo me dejaría tocar por el corazón de alguien como Cati Filipe. Hay corazones blandos por fuera y duros por dentro. Los hay también duros por fuera y blandos por dentro. Eso, también, cambia con la edad. Los adolescentes son duros por fuera y blandos por dentro. Cati Filipe tiene uno de los primeros corazones. Su capa blanda le permite recoger y cuidar a unas crías de tórtola. Su dureza interior la protege del dolor. Porque se requiere de mucha fortaleza para cuidar a las pequeñas aves y luego verlas partir. Y, después de tenerlas bajo techo, de darles de comer con la mano, confiar en que podrán sostenerse en el aire, sin caer, que buscarán su alimento. ¡Cati Filipe pertenece al tipo de gentes que le ponen más alas al espacio! Y me pregunto qué fue de cada una de esas aves. Qué cielos cruzaron. En qué árboles se detuvieron. En qué fuentes bebieron agua. Cuántos campos desheredados miraron. Y dónde están ahora. Oprimidas, aisaldas, en los infinitos océanos del espacio.
sábado, 17 de octubre de 2009
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Hola Juan, me gustó lo que escribiste, me hizo recordar y reflexionar dos cosas. 1.-A mi madre de pequeña le compraron 10 pollos en una feria, como la canción de los 10 perritos se fueron muriendo uno tras otro, el primero aplastado por la hermana en la cama, otros por enfermedad, etc. pero uno sí sobrevivió y se convirtió en un gallo que ella sí quería. Un día de regreso de la escuela, preguntó a su madre qué había de comer, y como historia de terror, ahí estaba servida en caldo su adorada mascota. Trauma para siempre.
ResponderEliminar2.- Creo que define mejor el corazón de Cati Filipe como blando y fuerte, eso es a lo que sí se puede llamar amor incondicional. Yo una vez tuve que despedirme de mi mejor amigo, lo hice en persona y también en el ensueño, ambas antes de tiempo, pero qué importa el orden si en verdad el tiempo es circular, tenía que despedirme porque la vida se complica eventualmente y no quise guardarme esas lágrimas ni ese abrazo. Aun es mi mejor amigo porque un día lo fue, siempre lo será, sin importar que un día no nos conocíamos y otro día estaremos lejos.
No ablo muy bien espanol, mas me gustaria agradecer lo que has escrito sobre mim. Lo e traduzido en francês para enviar a mi padre y mis amigos.
ResponderEliminarEsto muy emocionada por lo que escriviste. Gracias. Tienes un talento immenso.
Cati Filipe